Nos inspiramos en nuestra infancia de la década del 70. En aquellos colores cálidos y diseños de lo más variados que impregnaban nuestro entorno. En el aroma de una primavera que comenzaba a desplegarse en Buenos Aires, pero también en nuestro interior.
Nos invaden entonces los recuerdos de una casa amada. Comienzan a revelarse frente a nosotros imágenes que teníamos guardadas como pequeños tesoros. No podemos detenerlas. Ellas se unen y se transforman en este instante que aún parece estar vivo…
“El sol de una tarde se asoma por la persiana americana, que hace del living, un espacio diferente. En la pared se dibuja un pentagrama casi perfecto. Alguien prendió un tocadiscos, el long play se desliza y la música colma el espacio. Son los preparativos de un evento familiar”.
“Los muebles de madera relucientes, la fragancia del piso recién lustrado, sobre la mesa una copas azules que aún hoy guardamos. Y en la habitación, un disfraz de hada, por supuesto rosa, tendido sobre aquel acolchado tejido de todos colores, que aún hoy añoramos, y en un rincón, un autito de carrera, masillado para tomar pista en cualquier momento”…
Y es tan agradable el recuerdo, que la emoción nos embriaga. Tenemos la incontenible sensación de querer reproducirlos, para que los nuevos momentos se enlacen con el pasado, y sigan construyendo esta vida que hemos elegido.
Llegó la hora de tomar un lápiz y comenzar a dibujar como nos gustaría se vea nuestra nueva casa, nuestro nuevo living. Así nacen entonces otras estampas, así nacen de nuestras manos estas ideas que aparecen en tapetes, almohadones, sobre la pared, en fundas de almohadas o en algún otro objeto que decora un rincón especial de la casa.
Y pensamos… es el momento de compartir estas emociones.
Entonces nace WOW, para regalarte esta experiencia, de hacer de nuestra casa, de nuestro lugar en el mundo, un espacio para ser amado.
